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LOS NIÑOS VERDES DE…¿Woolpit o Banjos?

La historia de Los Niños Verdes es todo un clásico dentro del mundo del misterio. Es de esas historias que se podrían emparejar con El Triangulo de las Bermudas o El Monstruo del Lago Ness, y que he querido compartir aquí en la web, debido a que una parte de la historia tiene tintes de ser real, ya que se basa en testimonios reales con nombres y apellidos y sobre todo al misterio que todavía encierra, primero sobre el origen de estos jóvenes y segundo por ser una historia que, aparentemente, se ha vivido de forma exacta en dos lugares muy distintos del planeta y separadas en el tiempo por varios siglos.

LOS NIÑOS VERDES DE WOOLPIT:

Viajamos hasta Inglaterra y más concretamente a la pequeña aldea de Woolpit, un pequeño pueblo situado al este del país perteneciente al condado de Suffolk. En la Edad Media, estaba dentro de la zona agrícola más productiva y densamente poblada de la Inglaterra rural. El pueblo había pertenecido a la rica y poderosa Abadía de Bury St. Edmunds.

Ruinas de la Abadia de Bury St. Edmuns

 El pueblo cuenta actualmente con cerca de 2.000 habitantes y desde hace casi 1.000 años, una leyenda, casi de cuento de hadas, ha marcado a la pequeña aldea y a sus habitantes dándola fama a nivel mundial. Cabe destacar que el nombre de Woolpit significa agujero de lobo o trampa para lobo. Son una especie de pozos excavados en los bosques que rodean la aldea para evitar que los lobos ataquen al ganado.

Una de las trampas para lobos.

Corría el año 1.100 en pleno reinado del Rey Esteban. Era época de cosecha y como era normal en esas fechas, los aldeanos estaban dados a las tareas del campo. Uno de esos días, unos extraños gritos sorprendieron a varios aldeanos mientras faenaban. Los gritos parecían provenir de un bosque cercano y los aldeanos corrieron a ver que ocurría. Al llegar al lugar, se sorprendieron al comprobar que en el interior de uno de los agujeros para atrapar lobos, se encontraban dos niños de apariencia extraña. Su piel era de color verde y presentaban una mezcla de rasgos faciales africanos o negroides con ojos rasgados similares a los de raza asiática. Además estaban ataviados con un extraño traje plateado.

Tras rescatarlos del agujero, intentaron entablar conversación con ellos para saber quienes eran y como habían llegado hasta allí, cosa que fue imposible ya que los niños hablaban en un idioma totalmente desconocido para la gente de aquel lugar. Sin saber muy bien como reaccionar, decidieron llevar a los dos menores a casa del terrateniente local Sir. Richard de Calne.

Los sirvientes de Sir Richard se emplearon a fondo en asear a los jóvenes pensando que el color verde era un tinte, pero desistieron al ver que el tono verdoso no desaparecía. Como parecían hambrientos, les ofrecieron todo tipo de alimentos que los niños rechazaban sin más, hasta que pusieron sobre la mesa un plato de judías verdes sobre las que los niños se abalanzaron y devoraron con avidez.

Los niños se quedaron alojados en casa del señor Calne alimentándose básicamente de judías verdes. El niño, que era el más joven de los dos, empezó a debilitarse y falleció poco después de ser bautizado. La niña sin embargo, consiguió sobrevivir. Poco a poco se fue acostumbrando a una dieta variada, el color verdoso desapareció y empezó a aprender el idioma local. Trabajo en casa de Sir.Richard de Calne como sirvienta hasta que se convirtió en una mujer adulta, tras lo cual, según se dice, se caso con un funcionario de la vecina localidad de King’s Lynn con el que al parecer, llegó a tener un hijo.

Años después, la mujer, le llegó a contar a su marido que ella y su hermanito, vivían en un mundo subterráneo de grandes dimensiones que llego a denominar “Tierra de San Martín” que estaba iluminado de forma tenue, debido a que la luz que recibían llegaba de otra tierra más iluminada que estaba separada por un gran río. En su tierra todos los habitantes tenían la piel de color verde y  todo en su tierra era de color verdoso.Un día mientras caminaba junto a su hermano en busca de su padre, escucharon un enorme ruido seguido de un temblor y sin saber cómo, aparecieron el el agujero para atrapar lobos.

LOS NIÑOS VERDES DE BANJOS:

La historia de los niños de Banjos no difiere mucho de la de Wooplit y tan solo varía en algunos detalles. La leyenda en este caso habla del pueblo de Banjos como un pueblo de la provincia de Barcelona, aunque hay quien lo sitúa cerca de la localidad salmantina de Bejar, aludiendo a que Banjos como tal, era una especie de latifundio o cortijo formado por varias casas de piedra.

Un día de agosto de 1887, mientras un grupo de campesinos trabajaban en la tierra, escucharon unos gritos que procedían de un monte cercano. Al ir a comprobar que sucedía, se encontraron con dos niños en el interior de una pequeña cueva que para su sorpresa, tenían la piel verde. Los niños vestían un extraño traje de color plateado, tenían rasgos negroides, sus ojos eran rasgados y hablaban en una lengua totalmente desconocida en aquel lugar. Los niños fueron llevados a casa del juez Ricardo de Calno donde se les intento dar de comer todo tipo de alimentos que estos rechazaban, hasta que les mostraron un plato de judías verdes o guisantes, alimentos que comieron de forma voraz. El muchacho, que era el más joven de los dos se fue debilitando con el paso del tiempo y termino falleciendo. La niña sin embargo consiguió recuperarse y se quedo de sirvienta en casa del juez.

Cuando aprendió el idioma local, la niña contó que el y su hermano vivían en un mundo subterráneo en el que se vivía en un continuo crepúsculo, donde toda la gente era de color verde y que mas allá de un gran río existía una tierra de luz. El día que fueron encontrados, los dos niños se encontraban paseando al cuidado de las ovejas de su padre cuando escucharon un sonido como de campanas procedente de una gruta. Al introducirse en ella empezaron a caminar hasta perderse y bagaron durante bastante tiempo hasta aparecer en el exterior de la cueva donde fueron hallados. En este caso la niña no tuvo un final tan feliz como en el de Woolpit y falleció cinco años después de ser encontrada.

En esta versión de la historia, se cuenta que médicos y especialistas llegaron desde Barcelona para estudiar a los dos extraños niños, pudiendo comprobar como la pigmentación de su piel  se debía a la existencia de unas fibras totalmente desconocidas para los facultativos. Además, su composición orgánica era diferente a la del resto de humanos, ya que carecían de páncreas y solo tenían un pulmón, pero de gran tamaño.

El autor Fabio Zerpa, nos describe los mismos hechos pero con ciertos matices. También nos sitúa en agosto de 1887 en Banjos.  El nombre del juez cambia de “Calno” a “Calvo” y además señala, que en el testimonio que llego a narrar la niña sobre el mundo subterráneo de donde procedían, la iluminación de su mundo era mediante unas bolas solares que permitían crecer a las plantas.

TEORÍAS:

Como puede verse, existe un sorprendente paralelismo entre las dos historias, diferenciadas sólo por algunos matices. No obstante, si uno busca información en la red sobre esta leyenda, se encontrará con que los datos se entremezclan de tal forma que las pequeñas variaciones unas veces aparecen en la historia de Woolpit y en otras ocasiones en la de Banjos. El caso es que estos detalles son irrelevantes ya que el verdadero misterio erradica en saber si la historia es cierta, de ser así, saber de donde procedían los niños y por supuesto donde se originó la leyenda.

A este respecto, todo parece indicar que la historia original es la que narra los hechos de Woolpit, ya que es muy anterior en el tiempo a la de Banjos, y que con el paso del tiempo, esta se extrapoló a otros lugares. A pesar de ser una pequeña aldea, en el siglo XII  Woolpit era un lugar de paso de importantes rutas mercantiles entre Gran Bretaña y el continente, y eso pudo favorecer el hecho de que la leyenda viajase lejos de las fronteras inglesas en boca de comerciantes. Otro detalle importante y que apunta en la dirección de que las dos historias son la misma, es el hecho de que la persona que se hace cargo de los niños en las dos historias se llame de la misma forma -Richard de Calne y Ricardo de Calno-. ¿Pero donde o quien da origen esta leyenda?

William de Newburg, un cronista medieval, narra los sucedido en su obra Historia Rerum Anglicarum (1189) donde describe los hechos basándose en las declaraciones de los testigos presenciales. Este manuscrito, que se conserva en el colegio Corpus Christi perteneciente a la Universidad de Cambridge, es uno de los primeros manuscritos que recogen la historia de Inglaterra, desde Guillermo el Conquistador hasta Ricardo Corazón de León y es una fuente importante de la historia inglesa, por lo que estamos ante un documento que aporta ciertas dosis de veracidad a la leyenda de los niños verdes. El propio William escribe textualmente  de su puño y letra “…me tengo que rendir ante el peso de tantos testimonios y de tal calidad...” lo que deja claro, que el autor no sólo se molestó en entrevistar a los testigos, sino que estaba convencido de que la historia era cierta.

Posteriormente, otros autores se harían eco de la historia recogiéndola en su obras, como Ralph de Coggeshall en su Chronicum Anglicanum (1220), William Camden en su Britannia de 1586 o Francis Godwin, quien cita también el suceso en su novela The Man in the Moone de 1638. Aun así, la leyenda cobró importancia en la cultura popular del siglo XX cuando se publicó en  el libro The Green Child (1935) de Herbert Read, posteriormente  mencionada por John Macklin en Destinos Extraños (1965) y por Jacques Bergier en Los extraterrestres en la Historia (1972). El recorrido cronológico de estas obras literarias deja bastante claro como la historia de los niños verdes se ha ido transmitiendo a lo largo del tiempo hasta nuestros días.

Otro dato importante es el hecho de que Banjos, como tal, es un pueblo que no existe, ni parece que haya existido en Cataluña, ni en el resto de España, ya que no aparece en ningún registro. He consultado la titánica obra de Pascual Madoz – Diccionario Geográfico Estadístico de España y sus Posesiones de Ultramar (1848)- y no encontramos en ninguno de sus 14 volúmenes la palabra Banjos. El investigador Armando Galant llevó a cabo una investigación en la que tomó contacto con las gentes y alcaldes de poblaciones con una etimología muy parecida a la de Banjos,  -Bancó (Barcelona) Bajol y Banyoles (Gerona), Cap de Banyos (Menorca), Bango (Asturias)- pero en ninguna de estas poblaciones pudieron dar pistas del suceso ni se habían producido hechos similares. En 1990, un tal Aitor Ondarreta  propuso en un artículo de la revista Más Allá que la inexistente localidad de Banjos era en realidad Bañolas (Gerona), localidad esta, cuyo famoso lago es cuna de innumerables misterios y leyendas. A pesar de ello, tampoco hay indicios ni datos que demuestren que algo parecido haya sucedido en este lugar.

UNA PUERTA DIMENSIONAL

En una de las publicaciones mencionadas anteriormente, la obra de John Macklin – Destinos Extraños publicada en 1966- se habla sin tapujos de la procedencia de estos niños de una cuarta dimensión, donde se dice textualmente:

…los psicólogos la consideran como la prueba más valiosa de la existencia de una cuarta dimensión, un mundo paralelo al nuestro, un mundo crepuscular del que escaparon inexplicablemente, unos niños.

La teoría habla de que los chiquillos cayeron en un remolino espacial de la misma manera que un hombre cae en un hoyo en el hielo, y cuyo punto de entrada no se puede encontrar después…

Popularmente, en la versión de Banjos se habla de que ciertos especialistas y médicos llegados de Barcelona examinaron a los niños, aunque tampoco se ha encontrado informe alguno que recoja estos exámenes. En la obra mencionada anteriormente se asegura que un sacerdote se encargó de investigar el caso llegando a interrogar a varios testigos. Incluso he llegado a leer en algún artículo, que los estudios realizados se conservan en el archivo de la universidad de Barcelona, cosa que es falsa, ya que no existe en estos archivos ningún documento en relación a este suceso ni a ningún caso similar. El lector lo puede comprobar realizando la búsqueda en el siguiente link:

Mas info buscador de la Universidad de Barcelona:

http://crai.ub.edu/es/search/node/

Queda claro pues, que la leyenda de Banjos es la copia de la de los niños de Woolpit, importada vaya usted a saber por quien, a territorio nacional. Así pues, si damos por buena la leyenda de Woolpit, ¿quienes eran aquellos extraños niños verdes y de donde vinieron?

EL CONDE DE NORFOLK:

Existe una leyenda medieval que habla sobre como el conde de Norfolk, intentó envenenar sin éxito a dos niños pequeños que estaban a su cargo suministrándoles arsénico y abandonándolos después  en un bosque. Con la supuesta muerte de los dos pequeños, el conde habría heredado sus bienes. La ingesta de arsénico, según los expertos, puede ocasionar que la piel adquiera un tono verdoso, anemia e incluso cierto grado de desnutrición. Pero eso no explicaría que los niños solo comiesen judías, hablasen un idioma extraño ni el relato de la tierra subterránea.

Lo cierto es que el tal conde de Norfolk se llama Thomas Howard III y no es ni por asomo contemporáneo de los hechos acaecidos en Woolpit, ni se recoge en su biografía nada al respecto de los niños que se supone que cuidaba y quiso envenenar.

Mas info Thomas Howard:

https://es.wikipedia.org/wiki/Thomas_Howard,_III_duque_de_Norfolk

LA TEORÍA DE LA TIERRA HUECA:

Sin duda una de las hipótesis más atrevidas sobre el origen de los dos niños, es la que propone que estos son originarios de la supuesta civilización intraterrestre que habita en el interior del planeta.

La teoría de la tierra hueca hace referencia a los que creen que el interior de la tierra  esta hueca y en su interior habita una civilización intratraterrestre. Esta teoría se remonta a finales del siglo XVII cuando un afamado astrónomo ingles llamado Edmun Halley -amigo de Newton y más conocido por ser el descubridor del cometa Halley- escribió las primeras teorías a este respecto. Según Halley, existe una corteza terrestre de unos mil kilómetros de grosor, dejando un interior hueco en la tierra de unos diez mil kilómetros de diámetro. En el centro existiría un sol que daría luz y vida al interior del planeta y existirían al menos dos entradas directas a este mundo situadas en los centros de los dos polos del planeta. Hay que puntualizar aquí, que la perforación más profunda que a día de hoy ha sido capaz de realizar el ser humano  sobre la corteza terrestre es de 16 km, que dista mucho de los 1.000 km  que señala Halley.

Mapa sobre la teoría de Halley

Lo curioso es que el 23 de noviembre de 1968, el satélite ESSA-7 realizo la primera foto espacial del centro del Polo Norte. Un fallo de seguridad permitió que la foto saliese a la luz un año después causando una gran controversia, ya que la foto revelaba un misterioso agujero circular en el centro del polo rodeado de nubes. La foto le valió a más de uno para refutar sus teorías sobre civilizaciones intraterrestres, mientras los científicos intentaban dar explicaciones poco convincentes sobre errores en la fotografía.


Foto del satelite ESSA-7 de 1968.

Más sorprendente es, si cabe, que hoy día gracias a las nuevas tecnologías, si queremos utilizar la aplicación Google Earth para acercarnos desde el espacio hasta el punto central de la Antártida, resulta que nos encontramos con un parche circular blanco que parece puesto adrede para ocultar algo. Lo mismo pasaba hasta hace poco si intentábamos observar el centro del Polo Norte, el problema ahora es que esta zona se ha deshelado y el punto queda en el mar.

Por si fuera poco y como los sucesos misteriosos parecen estar llenos de casualidades, resulta que en el planeta existe una tierra denominada Tierra de San martín -la tierra de donde provenían los niños según la declaración de la niña- y adivinen donde… pues en el Polo Sur nada menos. La zona de tierra que sobresale del polo formando una especie de cuerno, es la Península Antártica y en Argentina es referida en los mapas como Tierra de San Martín en homenaje a José San Martín.

Mas info Tierra de San Martín:

https://es.wikipedia.org/wiki/Pen%C3%ADnsula_Ant%C3%A1rtica

Otros se han servido de la leyenda que cuenta como el almirante Richard Evelyn Byrd de la armada de los EE.UU. realizó una expedición al Polo Norte el 19 de febrero 1947, en la que el propio almirante y su equipo descubrieron el acceso a la Tierra Hueca en el Polo Norte. Byrd incluso accedió a su interior, en el cual vio un paisaje sin hielo, con montañas, lagos, ríos, una gran vegetación y extrañas criaturas entre las que había un animal parecido a un mamut. Pero lo cierto es que en esas fechas el almirante Byrd se encontraba justo en el polo opuesto del planeta.

A la teoría de la tierra hueca se sumaron después varios escritores e investigadores, como la afamada Helena Petrovna Blavatsky (1831-1891) quien puso nombre a este mundo interior dando origen al mito de Agartha. Escribió que Agartha (a la que ella denomina la Logia Blanca) fue fundada hace unos quince millones de años sobre lo que era una isla en el «mar de Gobi» ―el actual desierto de Gobi― donde aterrizaron los Señores de la Llama, semidioses provenientes del planeta Venus. Según Madame Blavatsky, Agartha está formada por varios continentes, océanos, montañas y ríos. Shamballah es su ciudad central. Habría unas cien colonias subterráneas debajo de la Tierra, todas ―menos una― bastante cerca de la superficie. ¿Serían originarios de una de estas colonias los niños verdes?

Mapa Agartha.

 

Mas info Agartha:

https://es.wikipedia.org/wiki/Agartha

Mas info teoría de la tierra hueca:

LA TEORÍA DE LA TIERRA HUECA

OVNIS:

Como en toda historia de misterio que se precie, no podía faltar aquí una hipótesis ligada a los OVNIS.  Y es que en 1621 Robert Burton propuso en su libro Anatomía de la Melancolía la posibilidad de que los dos niños hubieran “caído del cielo“. Burton basó su teoría en el testimonio del cronista medieval Gervasio de Canterbury (1141-1210) -famoso por describir en las crónicas de la Catedral de Canterbury el impacto de un asteroide en la luna creciente la noche del 18 de junio de 1178-  quien narra con todo lujo de detalles lo que observó en el cielo una noche de 1173: …en mitad de la noche se encendió una luz en el cielo de color rojizo, salió del oeste sobre las 02:00 de la madrugada emitiendo parpadeos de forma constante, eran como rayos….   Aquel era un año de máxima actividad solar, y esta actividad es la que genera el efecto de la Aurora Boreal. Todo parece indicar que el testimonio de Canterbury hace referencia a una intensa Aurora, aunque esta podía haber coincidido con la caída de un pequeño meteorito o algo similar. ¿Sería esa bola de luz la que portaba a nuestros protagonistas?

CONCLUSIONES:

Al margen de teorías especulativas lo cierto es que poco más se sabe sobre el origen de estos dos pequeños. La historia esta sobradamente documentada y parece ser cierta, aunque casi mil años es mucho margen de tiempo en el cual la historia ha podido sufrir muchas variaciones  haciéndose cada vez más fantástica. Quizá solo fueran dos niños forasteros con algún tipo de enfermedad y el boca a boca hizo el resto.

Algunos especialistas han sugerido que posiblemente los niños padeciesen Clorosis, una rara enfermedad anémica que se caracteriza por un tinte verdoso en la piel. Aun así, la teoría no está del todo aceptada.

Televisión española llegó a tratar esta historia en el programa Un país de Sagitario el 14 de septiembre de 1985, en el que recrean el encuentro con los dos niños y en el que participa Don Adrian Herranz, Director del Archivo de la Universidad de Barcelona en aquella época, hablando de los supuestos documentos depositados en este archivo que recogían las diferentes investigaciones llevadas a cabo. He realizado una petición personal al archivo de RTVE para intentar conseguir este documental y han tenido a bien publicarlo en la hemeroteca de su web, que puede verse desde el siguiente link:

http://www.rtve.es/alacarta/videos/programas-y-concursos-en-el-archivo-de-rtve/pais-sagitario-14-9-1985/4248538/

El astrónomo y escritor Duncan Lunan llevó a cabo una investigación en 1996 en la que llegó a la conclusión de que a la niña se la dio el nombre de Agnes. El Hombre con el que se casó se llamaba Richard Barre y por consiguiente ella pasó a llamarse Agnes Barre. El investigador asegura que ha podido rastrear a sus descendientes hasta la actualidad aunque no ha revelado su identidad. Parte de esta investigación quedó registrada en un documental de National Geographic que pueden ver un poco más abajo.

Sea como fuere, queda claro que hubo un momento en la historia en la que sucedió un acontecimiento extraordinario  con dos niños como protagonistas, que ese acontecimiento sobrecogió y asombró a sus testigos dejando por escrito su testimonio como legado y que esa historia, a día de hoy, sigue siendo un misterio.

 

 

Articulo desarrollado por: JUAN CARLOS PASALODOS PÉREZ

Bibliografía:

Lorenzo fernandez Bueno – 50 lugares en los que pasar miedo

Charles Berlitz  – Un Mundo de Fenomenos Extraños

John Macklin – Destinos Extraños

Mas info:

http://www.mundoparapsicologico.com/misterios/los-ninos-verdes-de-banjos/

http://conspiraciones1040.blogspot.com/2015/02/los-ninos-verdes-de-woolpit–una-leyenda-del-siglo-12-de-visitantes-de-otro-mundo.html

https://es.wikipedia.org/wiki/Ni%C3%B1os_Verdes_de_Woolpit

 

 

 

 

 

 

 

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