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El coche maldito del archiduque…

Si hablásemos de coches malditos, seguramente a todos nos venga a la mente el Porsche Spyder 550 en el que perdió la vida James Dean el 30 de septiembre de 1955. Bill Hickman, un amigo personal de Dean bautizó al biplaza como “Little Bastard”y es que tras la muerte del actor, el auto estuvo ligado a una serie de tragedias que acabarían convirtiéndolo en un vehículo maldito.

La historia no difiere mucho de la que vamos a contar a continuación, la leyenda del coche maldito en el que fue asesinado el archiduque Francisco Fernando de Austria, heredero al trono del Imperio Austrohúngaro y cuya muerte, significó el inició de la I Guerra Mundial. Fue la mañana del 28 de junio de 1914 aproximadamente a las 11 de la mañana, cuando Francisco Fernando y su esposa Sofía, la Duquesa de Hohenberg, fueron asesinados en Sarajevo, capital de la provincia austro-húngara de Bosnia-Herzegovina, mientras se desplazaban en un Gräf & Stift descapotable.

El Gräf & Stift Double Phaeton fue producido a partir de 1907, por la marca de automóviles austriaca Gräf & Stift. El vehículo era una limusina de 4 cilindros de 5,8 litros y 32 cv. a la que en alguna ocasión se le denominó como el Rolls Royce de Austria. Tras el magnicidio, el automóvil pasó por diferentes manos, cuyos propietarios sufrieron una serie de tragedias con las que el auto acabaría convirtiéndose en un «coche maldito».

Poco después de la muerte del archiduque, el coche pasó a poder del general austríaco Potoriek, quien fracasaría en la batalla de Valjevo y termino muriendo de locura. Más tarde fue propiedad de un capitán del Estado Mayor. A los nueve días de adquirir el Gräf & Stift, el oficial perdió la vida al romperse el cuello, cuando el vehículo impactó contra un árbol después de  atropellar y matar a dos campesinos.

El Gobernador de Yugoslavia adquirió el maldito convertible tras finalizar la guerra, y aunque en esta ocasión el propietario vivió para contarlo, acabó perdiendo un brazo en uno de los cuatro accidentes que sufrió en tan solo cuatro meses. El coche pasó entonces a ser propiedad de un médico, el Dr. Srikis,  que a los seis meses cayó en una zanja y murió aplastado. La siguiente víctima fue el joyero Simon Mantharides que, aunque en su muerte no estuviese involucrado directamente el Double Phaeton, no deja de ser curioso que se suicidara al poco de adquirirlo.

Las tragedias continuaron cuando un nuevo propietario, en esta ocasión un corredor de carreras suizo, se estrelló en los Alpes italianos y murió al salir despedido impactando contra un muro. Fue un rico terrateniente residente en Sarajevo el que se hizo posteriormente con el descapotable. Un día, mientras viajaba en el Gräf & Stift este se paró sin motivo aparente. Un agricultor lo ató a un carro de bueyes para remolcarlo al taller olvidándose de quitar el contacto. Al poco de empezar a andar, el vehículo se puso en marcha atropellando y matando al infortunado campesino.

La última víctima del insaciable coche fue Tibor Hirschfield, que era propietario de un negocio de vehículos de alquiler. El nuevo propietario restauró y pintó el vehículo tras adquirirlo. El nuevo aspecto del Gräf & Stift era ideal para asistir a una boda e impresionar a los asistentes. De regreso junto a cuatro compañeros, Hirschfield queriendo presumir de coche se puso a adelantar a una larga fila de vehículos a gran velocidad, perdiendo el control y saliéndose de la vía. Cuatro de los cinco ocupantes perdieron la vida, incluido su último propietario.

Aquel coche, junto a otros objetos personales de Francisco Fernando, se exponen en el Museo de Historia Militar de Viena, donde  impresiona ver hoy la camiseta manchada de sangre que llevaba puesta el archiduque la fatídica mañana del 28 de junio 1914, una fecha en la que se puso en marcha, la maldición del coche del Archiduque.

 

 

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